¿Qué necesitas hoy?
Una cartera no se construye con publicidad
Sabemos lo que te costó construir esa confianza. Nos sumamos a tu esfuerzo.
Tú conservas al cliente; yo te ayudo a defenderlo
Tres reglas, y la segunda es la que importa.
Tú sigues al frente
El asunto lo trabajamos juntos y la defensa la llevo yo, pero quien da la cara con la empresa sigues siendo tú.
Siempre será tu cliente
No se ofrecen servicios contables ni se busca la cuenta. Terminado el asunto, la relación sigue donde estaba: contigo.
Tu trabajo sostiene la defensa
La contabilidad, los papeles de trabajo y el histórico que ya tienes son lo que sostiene el caso. No se empieza de cero.
Elige cómo quieres participar en el asunto
Eliges cuánto del asunto llevas tú.
Defensa integral por derivación
Me pasas el asunto y yo lo llevo completo: escritos, plazos, comparecencias y seguimiento. Tú conservas el trato con tu cliente y no dedicas horas al expediente.
Antes de mover algo te digo qué veo, qué vías siguen abiertas y qué va a implicar cada una. Después, te enteras de cada actuación al mismo tiempo que yo: si tu cliente pregunta, la respuesta la das tú, no la esperas.
Trabajo conjunto
Lo llevamos los dos. Tú aportas la contabilidad, el histórico y la lectura del negocio —eso que no está en ningún papel y que sólo sabe quien lleva años con la empresa—; yo la estrategia, los escritos y el litigio.
Las decisiones se toman juntos y nada se presenta sin que lo revises. Suele ser el esquema que mejor funciona, porque la defensa se sostiene justo en lo que tú ya documentaste.
Segunda opinión estratégica
Tú llevas el asunto y yo entro como apoyo: revisión del escrito antes de presentarlo, argumentos que no se hayan considerado, lectura de los tiempos procesales y qué esperar de la autoridad en cada etapa.
Sin aparecer en el expediente si no quieres. Sirve cuando el asunto está bajo control y lo que buscas es una segunda lectura de alguien que estuvo del otro lado.
El esquema se elige asunto por asunto, y las condiciones se acuerdan antes de empezar.
En qué entro
Los mismos cuatro frentes del despacho, vistos desde tu lado.
Una llamada y el documento
Sin compromiso y sin mover al cliente de lugar.
Me escribes
Con el acto que recibió tu cliente y la fecha en que se notificó. Eso es lo primero que hay que mirar.
Revisamos juntos
Qué facultad se está ejerciendo, qué plazo corre y qué vías siguen abiertas. Si el asunto se resuelve desde tu despacho, te lo digo.
Se define quién hace qué
Lo contable se queda contigo; la defensa la asumo yo. El cliente sabe en todo momento que llegó por ti.
Así cuidamos la relación profesional
16 años en fiscalización dentro del SAT · más de 25 en materia fiscal · contaduría y derecho · defensa ante SAT, IMSS, INFONAVIT, STPS y PROFECO · publicaciones especializadas
Ver el perfil completo →
Lo que más se pregunta
Son las preguntas que cualquiera haría antes de dejar un cliente en manos de otro. Están contestadas en serio, porque de eso depende que haya alianza.
¿Cómo queda mi relación con el cliente?
Igual que hoy. La relación con la empresa es tuya antes, durante y después del asunto: no se ofrecen servicios contables ni se busca la cuenta. Terminado el litigio, si el cliente necesita algo contable vuelve contigo, porque conmigo no lo va a encontrar.
¿Quién trata con el cliente?
Tú sigues siendo el interlocutor. En las reuniones técnicas participo yo, y siempre contigo presente si así lo prefieres. Los avances y los acuses te llegan primero a ti, para que nunca te enteres de algo de tu propio cliente después que él. Si en algún tramo conviene que yo hable directo con la empresa, se acuerda antes y tú decides hasta dónde.
¿Ante qué autoridades?
SAT, IMSS, INFONAVIT, STPS y PROFECO, en toda la República. Hacemos uso de medios electrónicos, así que la distancia rara vez es el problema; cuando hay comparecencia o diligencia presencial, se atiende.
¿Y si el asunto se puede resolver sin litigio?
Entonces no se litiga. Hay asuntos que se cierran con una aclaración bien hecha, con autocorrección o con un acuerdo conclusivo ante PRODECON, y decirlo a tiempo es parte del trabajo. Si el asunto se puede resolver desde tu despacho, te digo cómo y ahí termina mi intervención: cobrar por un litigio que no hacía falta es la manera de no volver a trabajar juntos.
¿Quién aparece en el expediente ante la autoridad?
El poder o la autorización los otorga la empresa, y en los escritos aparece quien deba aparecer según el esquema que elijamos. En Asesoría puedo no aparecer en el expediente: tú firmas y presentas, y el apoyo se queda entre nosotros. En Referencia y en Trabajo en equipo se define desde el principio, por escrito, y tú sabes en cada actuación quién está firmando qué.
¿Qué pasa si el asunto no sale como esperábamos?
Ningún resultado se promete: el de cada asunto depende de sus propias circunstancias, de la documentación disponible y de la etapa en la que llega. Lo que sí puedo comprometer es que lo sepas antes. Si desde la primera lectura veo que la vía es difícil o que el expediente no la sostiene, te lo digo entonces y no cuando ya se presentó. Preferir esa conversación incómoda al principio es justo lo que permite que la siguiente vez me vuelvas a llamar.
¿Trabajas con despachos de otras ciudades?
Sí. La defensa se lleva en toda la República y hacemos uso de medios electrónicos. Lo que hace falta es que la información fluya, no que estemos en la misma ciudad.
¿Qué información debo mandar al inicio?
Sólo el tipo de acto, la fecha de notificación y una descripción breve. Nada de documentos, e.firma ni contraseñas: el canal seguro y el alcance se definen antes de pedir información.
Dime en qué punto está el asunto y cómo quieres participar
Este formulario es para contadores y despachos. Si el asunto es de tu cliente y ya hay plazo corriendo, revísalo por aquí.
No adjuntes documentos, e.firma, contraseñas ni información sensible en este primer contacto. Definimos el canal seguro y el alcance antes de pedir información.